Mayo 31, Huaraz 1970. Era domingo

31 de mayo de aires viscosos, tiñendo el sol de luz en polvo, barnizando con dolor y llanto el atardecer. Crepúsculo en sangre y pena… Después, vespertinos cantos, oscuridad doliente, dentadas de piedra bravía, eucalipto erecto, esplendor silente, río que divides sin dolor mi ciudad. Capulí maduro.