Huaraz: Esa noche no canté en tu serenata

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24 de Julio de 1984. Las luces y sonidos amenizan la algarabía nocturna en el festejo a la irreductible ciudad en la que vi la primera luz. Distraído por la sonoridad musical de compases amigables que cantan tu serenata, recuerdo los escampados parques en los que gocé de vespertinos vientos. Ciudad de confiables sombras, de cálidos mediodías, blandos crepúsculos de palpitantes sueños, transparentes, envueltos en papel celofán de aromas indeterminados y colores llenos.

Sibilino frío atiza el aire de la noche sosegada en la que transito por la plaza de armas, sin catedral aún, con muy liviano equipaje, de rápido retorno. Me dirijo a la Empresa de Transportes Hnos. Rodríguez Banda. Son las 21:30. Destino, mi destino: Lima.

Confieso que me empujaba el afán de ser estudiante de la UNI (la legendaria y emblemática Universidad Nacional de Ingeniería), confieso, también, no haber presagiado que estaba dejando mi magnificente paisito, su suelo y sus olores, una vez más y quién sabe si para siempre, ese siempre que nos espera, nos cobija y nos envuelve en el ardoroso abrazo de la nostalgia.

Se sublevan ya en mi memoria muchos lustros con sus años contados mes a mes, sus días y sus noches exfoliadas en penumbra y claridad, a través de la distancia que aletea en los recodos del corazón.

Y a pesar del tiempo cimbreante, no puedo olvidar que esa alegórica y resplandeciente noche, en la que ya no pude cantar tu serenata, resguardado por los destellos de una luna atiborrada y bronca, sumergido en los lamidos del frío adusto que soplan los nevados omnipresentes, mi tierra, su sol, sus lluvias, sus estrellas, sus vientos, sus huaynos y sus danzas, la tierra del chocho compartido, el cuchi asado, la chicha de jora que embute el aliento abrazando el paladar. De la papa con ají, del olor a pan fresco. Sí, mi paisito y sus lagunas, la tierra de mis ancestros recónditos, se instalaría intensa para el resto de mis días en el preciado espacio de la nostalgia desde la que redimo minuto a minuto su destellante recuerdo.

Feliz Cumpleaños Huaraz querido. Eres de donde eres. Somos de donde somos.

Update. Antigua Guatemala 13 de julio de 2021

2 comentarios en “Huaraz: Esa noche no canté en tu serenata

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